Villa Diamante

“El amor es lo mas bonito que hay.”
Boris Izaguirre.-

Escribir sobre esta novela es una de las tareas que tenía pendiente desde hace tiempo.

Ya no recuerdo dónde ni cuando lo vi, pero sí que recuerdo las palabras y el diseño ecléctico de aquel libro que me llamó la atención: “Finalista premio planeta 2007… Boris Izaguirre”… creo que caminaba por un centro comercial con una prima (pero no podría asegurarlo). Me quedé embobado y sorprendido. Boris Izaguirre siempre me ha sonado a “Crónicas Marcianas”, a humor liberal, a falta de seriedad… y (debo admitirlo) a la libertad de alguien que no tiene miedo de ser él mismo en cualquier situación.

Yo sabía que Boris escribía… y que escribía bien. Pero de ahí a ser finalista del “Premio Planeta” hay mucho trecho. Los finalistas de este concurso me han dado satisfacciones inmensas (“Y de repente un ángel” y “El mundo” son prueba de ello). Por si fuera poco, Boris es venezolano como yo. No pude resistirlo: Tuve que comprar el libro y empezar a leerlo casi de inmediato. Y no me arrepiento de ello. “Villa Diamante” consagra a Boris como mucho más que un presentador estereotipado por su abierta sexualidad, lo introduce en el mundo de aquellos que no sólo tienen algo qué decir con sus letras sino que, además, lo dicen bien.

“Villa Diamante” es la historia de dos hermanas que nacen y crecen en la Venezuela petrolera de mediados del siglo veinte. Los personajes inventados por el autor se mezclan y conviven con otros que existieron en la vida real y con una geografía tan palpable como la historia misma de la nación suramericana.

Leer esta obra es casi casi casi como pegarse al televisor a disfrutar de las venturas y desventuras de una buena telenovela (de esas que han sido traducidas a más de cuarenta idiomas y que constituyen el segundo producto de exportación, después del petróleo).

Algo curioso me ocurrió mientras lo estaba leyendo. Por esas cosas que tiene la vida, lo llevaba un poco más avanzado de la mitad cuando alguien me dijo que el mismísimo Boris Izaguirre se encontraba cerca de mi lugar de trabajo. Supongo que la imagen que presento a continuación lo dice todo…

Sabía que si dejaba pasar la oportunidad de que Boris me firmara mi primera edición del libro que lo había convertido en el primer venezolano en ser reconocido como finalista del “Premio Planeta”, jamás me lo perdonaría. Así que me escapé quince minutos del trabajo en pos de decirle muy sinceramente que su trabajo es inspirador y que algún día espero ser reconocido con un galardón como éste. Él sonreía sin ocultar sus ademanes amanerados y, a pesar de que su equipo de trabajo no contaba con mucho tiempo, se empeñó en alargar unos minutos mi presencia en el lugar instándome a seguirle hablando.

Tras un par de frases entrecortadas sobre pasajes de su libro, nos despedimos… le comenté sobre mi página web (ésta misma que ahora lees) y regresé a la oficina prometiéndome escribir sobre Villa Diamante y mi breve encuentro con su (ya famoso) escritor.

Hoy, tras un “tuiteo” de @laperfecta y su reseña sobre esta novela en su blog, descubrí que ya ha pasado casi un año de aquello… y, finalmente, he cumplido mi deuda con Boris.

Si te gustan las telenovelas, o te agrada la idea de leer una en el formato de un libro bien escrito, no dejes de leer “Villa Diamante”, estoy seguro de que te va a encantar.-

Caracas, 23 de septiembre de 2009.-

PD.- Sé que es un consejo trillado, pero no dejes para “mañana” lo que tienes pendiente. El problema con el “mañana” es que siempre se convierte en presente… y por eso nunca llega. Este texto estuvo a punto de perderse para siempre porque me dejé para “mañana” la tarea de escribirlo (Gracias a @laperfecta por escribir sobre esta novela… un beso para ti).