Quiero ser escritor

Rocky

ROCKY BALBOA

           1977 fue un buen año.

           Sylvester Stallone pasó de ser un vago sin futuro a ser una leyenda del cine. Stallone en 1976 era un vago, un tipo del tres al cuarto que no hacía más que leer libros de Edgar Allan Poe, trabajar como un obrero mal pagado durmiendo en una pocilga y haciendo ejercicio en las calles (pues aprendió que con un cuerpo bien formado es menos probable que los maleantes se metan contigo). Sin embargo había algo que diferenciaba a Stallone del resto de los vagos de la ciudad: él tenía esperanza de ser alguien. Llevaba bajo el brazo un guión que había escrito sobre un personaje muy parecido a él: Rocky, un boxeador (también del tres al cuarto -sea lo que sea que eso signifique-) al que le dan la oportunidad de librar la pelea de su vida. La historia de un perdedor que, más que desear la gloria, lo que desea es una oportunidad para pelear.

           La leyenda cuenta que un buen día, Sylvester Stallone recibió una llamada de un estudio de Hollywood. Dicen que le dijeron algo como: "Queremos tu guión... te vamos a pagar tantos miles de dólares...". Cuentan que Sylvester se alegró, pero puso una condición: él debía ser el protagonista. Los estudios no querían que un desconocido (menos un vago como él) protagonizara la historia. De modo que subieron la oferta y le ofrecieron más dinero. Pero Sylvester se mantuvo firme: "si yo no protagonizo la película, entonces no les venderé mi guión".

           He oido que llegaron a ofrecerle hasta 5 veces el precio inicial. He oido que Robert Redford (quien estaba en la cúspide de su carrera en ese momento) estaba interesado en encarnar el papel de Rocky. Sin embargo Stallone se mantuvo firme. Cuentan que al final los estudios desistieron y enviaron al desconocido Sylvester Stallone a su pocilga sin comprarle el guión.

           Sylvester pasó entonces una de las noches más largas de su vida. Cuentan que pensó que había cometido un gran error (los tipos del estudio le ofrecían más dinero del que él podría ganar en 10 años de trabajo... y él lo había rechazado por terco). Pero al día siguiente sonó el teléfono. Al final de la conversación Sylvester Stallone había conseguido el papel protagónico de su propio guión, el precio del guión resultó ser casi un regalo para los estudios.

           El resto es historia. Un óscar en 1977 a mejor película gracias al guión y la actuación de un completo desconocido.

           Anoche vi la más reciente película sobre "Rocky Balboa", la número 6. Casi 30 años después de su primera pelea en la gran pantalla el boxeador retoma una credibilidad que no tenía desde la primera entrega. El argumento de este capítulo es brutalmente simple, tanto así que hasta pareciera carecer de trama. Atrás quedó la fórmula de telenovela que se usó para Rocky 3, la propaganda contra la guerra fría que plasmaron en Rocky 4 y la pomposidad "jolivudense" que llenó la quinta entrega de la saga.

           A lo mejor me estoy proyectando, pero siento que en esta entrega, Rocky es víctima del "nihilismo" del mundo actual. Le hace faltta seguir haciendo lo que más le gusta hacer sin que le importe lo que digan los demás.

           El mensaje de Rocky es claro: "...nada te golpea tan duro como la vida misma. Lo que importa es cuánto eres capaz de aguantar y, aún así, seguir moviéndote hacia adelante. Así es como se gana". Una película que inspira y con una historia legendaria tras la pantalla.

           Rocky siempre me ha transmitido que aunque a veces me siento como un perdedor, lo importante es que jamás debo dejar de creer en mí mismo.

           Vayan a verla.

El que escribe.-

Caracas, domingo 4 de febrero de 2007

 

Si tienes alguna sugerencia o pregunta, escríbeme©2006 Todos los derechos e izquerdos reservados