Quiero ser escritor

The Jerk

EL IDIOTA...

           Steve Martin pasó de ser un popular comediante a ser toda una estrella, gracias a esta película que cuenta con un guión de su propia inspiración.

           Corría el año de 1977 cuando este tipo apareció por primera vez en la pantalla grande haciendo todo tipo de estupideces que desencadenaban una trama tan forzada como hilarante.

           Al más puro estilo de la comedia clásica norteamericana, con guiños a las actuaciones exageradas del cine mudo propias de la época de Charlie Chaplin, con una convincente actuación por parte de Steve Martin en un papel más bien diseñado para un "chico" (y que sin embargo él encarna a la perfeccción sin haber teñido sus cabellos grises) y con un mensaje profundo que critica de forma ruda (y de manera subliminal) el materialismo típico a donde conduce el consumismo del sueño norteamericano, Martin logra una película que parodia el ideal gringo de finales de los años setenta y que todavía se mantiene.

           Martin encarna a un joven que siente un día la necesidad de salir a explorar el mundo, con esa misma ingenuidad se va de su casa, trabaja en una gasolinera, se une a un circo, se convierte en un exitoso empresario multimillonario y al final lo pierde todo quedando como un vagabundo.

           Una combinación poco vista entre originalidad, sencillez y elementos clásicos del cine, generan situaciones hilarantes y tiernas. Una de mis escenas favoritas es cuando el protagonista y su chica dan un paseo romántico por la playa. La brutal sencillez de la escena y lo bizarro de la misma le dan un toque único a este encuentro amoroso.

 

           Calificada por la crítica como una de las mejores comedias de todos los tiempos, The Jerk tiene su escena clave casi al final de la cinta. Tuve que verla 3 veces para darme cuenta del significado de esta escena. Navin (como se llama el personaje que encarna Steve Martin) se encuentra arruinado, debe devolver todas las cosas materiales que el dinero le ha dado; comienza a caminar en bata mientras abandona su hogar diciendo que no necesita nada. De repente agarra un cenicero y dice: "todo lo que necesito es este cenicero", sigue caminando y agarra una raqueta de juguete y dice "todo lo que necesito es este cenicero y esta raqueta, es todo lo que necesito"... y así se llena de un montón de cosas innecesarias. Al final de la escena se voltea hacia su esposa y por única vez en toda la película dice la palabra "Jerk" en voz alta: "What do you think I am some kind of Jerk?".

 

           El punto queda claro a partir de este momento. Este tipo ha hecho estupideces que nos han hecho reir desde el primer minuto de la película, pero sólo es en este instante cuando se siente efectivamente como un idiota. Tras sentir en propia piel lo que significa llenar la vida propia con "cosas" inútiles.

           Si no te gustan las películas al estilo de "¿Y dónde está el piloto?" o "¿Y dónde está el policía?", entonces no te la recomiendo. Si, por otra parte, eres un fan del humor estúpido, te aseguro que te va a encantar, pues esta es la única película de humor "estúpido" que he visto en mi vida, con un mensaje tan profundo.

           The Jerk, merece una oportunidad. Hace poco me la tropecé en un puesto ambulante en una esquina de Caracas. Pregunté a mi alrededor y nadie había oido hablar de la película. Sin embargo sigue siendo un clásico...

El que escribe.-

Caracas, 21 de marzo de 2007.-

 

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