Quiero ser escritor

El lector compulsivo

LA LARGA MARCHA

Cuando Stephen King estaba recién casado, trabajaba por un sueldo miserable y no sabía si podría pagar la medicina para las infecciones en los oidos que sufría su bebé. Su esposa hacía de camarera en un restaurante muy poco elegante. Él llegaba todas las noches después de su jornada laboral y se sentaba a escribir haciendo equilibrio en una mesa pequeña. Los King no tenían teléfono porque no podían darse ese lujo. Sin embargo Stephen seguía enviando sus manuscritos a las editoriales y recibiendo rechazos constantes sin sorprenderse por ello. Fue durante este período que escribió "La larga marcha" (una novela que también fue rechazada por los editores en aquel momento).

La larga marcha, es la historia de una carrera, una competencia sin mucho sentido aparente. Se supone que el ganador obtendrá un premio magnífico. Para los perdedores no habrá un premio de consolación. Todo aquel que no gane, sencillamente morirá. Nadie está obligado a participar, quienes se encuentran en la carrera así lo han escogido; pero una vez que la competencia comienza (al inicio del libro) no hay modo de librarse de ella con vida y sin ganar.

¿Y quién entra en una competencia como ésa? Bueno, supongo que tendrán que leer el libro para conocer a los personajes. Sin embargo, yo creo que habría un requisito común en los competidores: "la búsqueda de sentido". Hay algo que vale mucho más que la vida, y esa es la paradójica razón que nos mantiene vivos. Una vida sin ningún propósito es insoportable. Hay algo que se persigue y por lo que vale la pena, no sólo morir, sino desgastarse día y noche, sufrir y ser torturado, soportar que el resto del mundo nos odie o nos ame hasta acosarnos. Llámese: libertad, autosatisfacción, verdad, amor, dinero o cualquier otra idea pendeja. Hay algo que nos inspira a seguir caminando incluso cuando físicamente nadie se explica cómo es posible que soportemos el desgaste.

Una de los motivos por los que esta novela es tan desconcertante, se debe al descubrimiento de esa razón en sus últimas páginas. Aunque, como en casi todo, lo importante no es el final sino cómo se recorre el camino hacia éste.

Supongo que escribo sobre "La larga marcha" porque (además de ser una historia excelente para pasar un buen rato, de fácil lectura y que te eriza los pelos), finalmente he descubierto que, desde cierto punto de vista, todos estamos en esa carrera. El gran premio es distinto para cada competidor. Hoy pienso que los personajes que describió King como "los concursante de la larga marcha" no se diferencian mucho de "los espectadores". King refleja su propia desesperación ante la vida; las continuas veces que se preguntaba: "¿Fue a esto a lo que vine al mundo? ¿A que mis textos sean rechazados y a lavar sábanas de hospital el resto de mi vida?"

Supongo que todos nos preguntamos a veces si vinimos a este mundo a hacer lo que estamos haciendo. Los chicos que participaron en "La larga marcha" se fijaron un objetivo y decidieron alcanzarlo aunque se les fuera la vida en ello. Por supuesto que (por tratarse de una competencia) sólo uno podría lograrlo.

La primera vez que leí el libro (hace unos cuantos añitos) me pareció una historia buenísima. Hoy no me parece la gran vaina como historia, pero la considero una excelente metáfora de vida.

Creo que hablar sobre esta novela es un buen modo de "inaugurar" esta página.

Los dejo por el momento con la esperanza de recomendarles un mejor libro para la próxima. Se me hace tarde. Aunque tengo mis zapatos deportivos puestos se me acaba el tiempo antes de que suene el disparo en la línea de partida. Me comprometí a participar en una carrera yo también.

Y voy a marchar en ella.

Deséenme suerte. No saldré vivo a menos que llegue a la meta.

El lector compulsivo.-

 

Si tienes alguna sugerencia o pregunta, escríbeme| 10 de diciembre de 2006 | ©2006 Todos los derechos e izquerdos reservados